Listas Rojas

En la década de 1960, la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN) apostó por la creación de una serie de listas rojas, documentos sin respaldo legal, pero que pretendían evaluar el estado de conservación de la biodiversidad mundial, con el ánimo de estimular a que los gobiernos desarrollarán sus propias leyes de protección de las especies.

En la actualidad, La UICN utiliza una serie de criterios que permiten clasificar a las especies en nueve categorías, de las que tres se consideran de amenaza: en peligro crítico, en peligro y vulnerable. De esta manera han evaluado a numerosos grupos de seres vivos, y hasta la fecha han llegado a la conclusión de que un buen número de especies están amenazadas de extinción: el 40% de los anfibios, un 25 % de los mamíferos, un 34 % de las coníferas, etc.

No sin problemas, muchos países y regiones han adoptado esas categorías a la biodiversidad de sus territorios. En nuestro país, en 1986, el Instituto Nacional para la Conservación de la Naturaleza (ICONA) publicaba la Lista Roja de los Vertebrados de España y la actualizaba con el Libro Rojo de los Vertebrados en 1992. Entre tanto, en 1990, aparecía el Libro Rojo de los Vertebrados Terrestres de Canarias. En estos momentos, España dispone de un catálogo bastante completo de Atlas y Libros Rojos como el de la Flora Vascular Amenazada de España, el de Briófitos, el de Invertebrados, el de Mamíferos, el de Anfibios y Reptiles, etc.

Listas Rojas: